viernes, 19 de febrero de 2010

Películas, y música. Mucho de ambas.

Nota: este post está pensado para ser leído escuchando este tema:



Hoy les voy a contar algo sobre mí. Algo quizás no muy relevante, pero que sí es algo mío, y que me encanta hacer.
Amo, y repito: AMO mirar películas. 
Quizás cuando era más joven me deleitaba con alguna que otra película pochoclera, de Hollywood (aún no entiendo por qué en nuestra sociedad tenemos mucha más influencia de películas yankis que de cine europeo, pero esto es cosa aparte), con muchos efectos especiales y alguna trama un poco familiar, con algunos cambios, pero poco original.
Es cierto que cada tanto aparecen, en todos lados, películas distintas, películas que tienen un corazón propio y que me transmiten una sensación muy profunda, muy fuerte.
Tal es el caso de una película que vi anoche, y que desencadenó este post.
Es que son esas historias, bien contadas, bien armadas, y que salen de la pantalla, de alguna forma, para dejarnos algo, para hacernos reflexionar o transmitirnos una enseñanza.
Suelen ser estas mismas películas las que tienen una banda sonora que llega al corazón, y, así como amo mirar películas, les cuento: AMO escuchar buena música.
¿Y qué es buena música para mí? Por lo general, música tranquila, como la que está sonando, que tiene el pedazo de alma del autor incrustado en su melodía y su letra.
Además, debo agregar: las bandas sonoras de las películas suelen ser una buena fuente para encontrar algún artista perdido del que por ahí uno escucha un tema en una peli, y que al escuchar más cosas, se convierte en uno de los "artistas favoritos" de uno.
En fin, redondeando. Amo mirar pelis, y escuchar música.
Miren más pelis, escuchen más música.
Y dejen que las pequeñas cosas de la vida les roben una sonrisa grandototota.
=)

martes, 16 de febrero de 2010

¡Último momento! ¡Ahora también pueden leer los delirios de Santiago en SettingZilla!

Hello pípol.
La cosa ha estado lenta por acá.

¿Quieren saber por qué?
No tienen más que chequear el nuevo blog del que soy parte, SettingZilla. (http://settingzilla.blogspot.com).
¿Qué van a encontrar ahí?
Fácil, con tres amigos míos estamos escribiendo cuatro historias paralelas (cada uno escribe la suya) y, entrelazadas, dan vida a un mundo un poco.... post-apocalíptico y muy delirante, con toques de cine noir y mucha mucha fantasía.
¿Cómo hacer para leer las historias?
Fácil, a la derecha, en el menú del blog hay un apartado que dice "Labels" y ahí hay cuatro nombres: SID, SAN (yo), IRWINDAR y CARLOS. Al cliquear en una de estas etiquetas van a acceder a todos los capítulos de esa historia en particular.
¿Hay algún orden?
No, no canónicamente, pero sí recomiendo empezar por la historia de SID, ya que fue la que impulsó todo el asunto, de alguna manera.
¿Algo más?
Sí, fíjense que al cliquear sobre la etiqueta de uno de los autores, van a tener que ir hasta abajo de todo para leer el primer capítulo que esa persona publicó y después ir subiendo. Así se maneja blogger, las entradas más nuevas van arriba.

Bueno, pronto escribiré un poco más acá, tengo algunas ideas que me gustaría plasmar.
Saludos, y ya saben, sin compromiso, ahora estoy también en SettingZilla.
(Por si leyeron todo y el link les quedó medio arriba: http://settingzilla.blogspot.com)

miércoles, 10 de febrero de 2010

Wow, 100 entradas es.... bocha

Wow, 100 entradas.
Casi que me siento.... no sé... raro.... como si hubiese que festejarlo de alguna manera.
Bueno, *clap clap clap clap* (sonido de aplausos).
La verdad? Copado, ojalá haya otras cien más =).
Y nada... hoy la voy a hacer corta, prefiero que el número 100 tenga su espacio.


Aunque podría hacer un poco de propaganda también =P.
settingzilla.blogspot.com <- Historia bizarra, un poco futurística, un poco fantástica, muy muy delirante, situada en Buenos Aires, en el 2020. Ah, me olvidé de decir que está creada por 4 amigos distintos, y cada uno tiene su historia, o su punto de vista de la historia.
Si a alguno le interesa, dése una vuelta.

Y recuerden: esta es mi entrada número 100.
WOW
O_O

Saludos!

domingo, 7 de febrero de 2010

¿Qué hacer...?

¿Qué hacer cuando tu piel lo pide y tu corazón late fuerte por ello pero en el camino te encuentras la puerta cerrada?
¿Te detienes a golpear la puerta, o te desvías por el pasillo más cercano?