martes, 16 de diciembre de 2008

Running up that Hill

No suelo hacer esto de postear videos, pero siempre está la excepción a la regla y con éste siento que la excepción vale mucho la pena. Un video que me llenó de emociones, y, no me arrepiento de decirlo: me robó unas cuantas lágrimas.
Véanlo, no tiene desperdicio:

Placebo - Running Up That Hill
(la letra, acá )

domingo, 14 de diciembre de 2008

Idea

Hay una idea. Un impulso, una sensación. Todo parte de este punto, el punto infinitamente pequeño del cual se desprenden las infinitas direcciones en las cuales podemos recorrer el espacio. Pero no, momento..... nuestro movimiento de por sí se halla restringido, acotado. Nuestra libertad es sólo otra forma de encarcelarnos.


Pero en nuestra jaula somos capaces de movilizarnos y pensar en las infinitas direcciones.

jueves, 11 de diciembre de 2008

I'm weak

¿No lo somos todos acaso?
No lo sé.
Tan sólo sé que a pesar de todo,
es fácil decirlo.
Soy débil.
Punto.
Sí, punto.
Cansancio,
molestia,
la paradoja de Zenón tiene sentido...
Nunca se llega a destino.
Y sí,
hay al menos dos personas con la misma cantidad de pelos en la cabeza en Madrid.
Y yo,
acá estoy, todavía.

domingo, 9 de noviembre de 2008

"Eris Quod Sum"

Algunas veces no es suficiente lo que uno puede hacer para evitarle males a las personas que uno quiere. No, por más que uno quiera no puede luchar contra demonios ajenos. Esos demonios que, juguetones, pueden disfrazarse y mostrarse de las formas más diversas, como un duende al final del arcoiris, una sirena en medio de un océano solitario, o tan sólo como actitudes o acciones propias en la naturaleza de esas mismas personas que de tanto en tanto le juegan un revés inesperado.
No hay ya en nuestro mundo lugar para héroes; la gente no los necesita, o peor aún, ya no los quiere.
No hay gratitud ni sonrisa ni afecto, tan sólo desdén, indiferencia y soledad. Cada cual inmerso en su propio microuniverso, buscando alejarse o aislarse de las cosas que le rodean que le parecen imprescindibles o molestan siquiera su realidad (en apariencia) autosuficiente.
Cuando las heridas dejan de ser estigmas físicos y se encuentran a un nivel psicológico (por no decir psicosomático), no hay espada que empuñar, ni demonios que uno pueda luchar.
Cada cual, como dije, en su mundo.
Entonces, cuando aparece un extraño vagabundo en este "multiverso" formado por la suma infinita y la escasa intersección entre los microuniversos de las personas, alguien que se interesa más bien por adentrarse en esos recónditos lugares que por crear o aislar su propio rincón de realidad, no puede evitar sentirse confundido, perdido...
No hay avisos ante estas cosas, no hay un cartel que al entrar en esta realidad advierta al vagabundo con su espada.
Y él, él no pidió entrar allí; no pidió verse inmerso en esos lugares que tan ajenos le resultan y tantas veces quiso comprender, porque su mente, si bien cuenta con la capacidad de crear estos mecanismos que mencioné antes, decide, por alguna razón que se le escapa, no emplearlos, y seguir a la deriva en medio del mar, solitario y sin ningún rumbo prefijado.
Allí donde el viento le lleve, él se dirige.
Allí donde las medusas, las serpientes y los cíclopes se encuentran cada vez más lejos y su espada tenga escasa utilidad (por no decir nula).
Él intenta ver al mundo como un todo, comprender sus partes, sus mecanismos, sus defensas. Mas su alma, con el tiempo, se desgasta. Las miradas de las gentes al pasar con el tiempo tornan a la indiferencia, pues su sola imagen genera en ellos una de esas "molestias" que pretenden evitar.
Y el héroe (título sin ningún sentido ya) sigue caminando, preguntándose cuál es su rumbo, cuál es su lugar y el porqué de que su destino haya querido que caminase de esta manera. Se pregunta, mas no lamenta uno solo de sus pasos.
Con cada andar, cada mirada y cada contacto (por más breve que haya sido) ha aprendido un pequeño algo. Ese "algo" intangible pero que le da esencia a su vida como la ha vivido y como planea seguirla viviendo.
Cansado y abatido, torna a sentarse a un costado del camino que recorre, y pensar... pensar cuáles son sus monstruos, a qué demonios luchar.
Pero se ha dado cuenta de algo y esto es que en todo el tiempo que ha caminado solo, con la espada enfundada, ha olvidado, por falta de práctica, cómo empuñarla, cómo asestar el golpe, cómo dar batalla...
Su espíritu derrotado ya no sabe cómo volver a emprender la caminata, no reconoce los vientos que otrora le guiaran y ya no puede ni hablar. Llora silenciosaemnte y, sin saber cómo, no sólo ha vuelto a caminar sino que corre, sin saber hacia donde, sin poderse controlar.
Se ha olvidado su espada junto al camino y, cuando se percata de ello, no recuerda cómo regresar. Se detiene abruptamente: se ha dado cuenta que él nunca fue un héroe, sino que justamente un héroe es lo que necesita, alguien que lo instruya cómo luchar a sus demonios, o que lo haga en su lugar.
Busca y busca en las miradas comprensión, alguien que entienda su sufrimiento. Busca, hasta que una visión le petrifica por completo: al mirar el prado que le rodea ve incontables, casi infinitas espadas que yacen en el paisaje, abandonadas, entre las cuales seguramente se encuentre la suya allí, tirada, olvidada, adornando el lugar junto a las demás.
Se arrodilla, con la cara hacia el sol, y se pregunta...
Se pregunta si acaso aquellos "adornos" pertenecieron, alguna vez, a los que con tanto desdén le ignoraban.
¿Sería que quizás, ya no quedaban héroes capaces de ayudarle?
La caminata prosiguió lentamente y en silencio. Su mirada se tornó tosca e indiferente. Desdeñaba a aquellos que habían abandonado sus armas, y miraba con duda a aquellos que las empuñaban.
La caminata, prosiguió. La procesión infinita de las almas continuó.
Y su alma se perdió junto a las demás.

martes, 14 de octubre de 2008

Vi a un ángel caer por mi ventana

Llovía. Se oía el chapotear de las gotas al caer con furia y aglutinarse en los charcos que se formaban en los techos, en las veredas. El viento susurraba lentamente, pero arremetía con la suficiente fuerza como para que se oyera el vaivén de las copas de los árboles vecinos. La noche iluminaba su rostro empapado, el cabello le cubría la frente.

Estaba cansado, sentado en una terraza, bajo la lluvia. Podía ver al cielo estremecerse y tornarse intermitentemente de un azul vívido y transparente. Allí esperaba, con ansias, el escalofrío que le producía el temblor celestial que seguía a aquel azul brillante.

Desnudo bajo la tormenta sintió un leve suspiro en su alma. Cada gota que tocaba su cuerpo se evaporaba fugazmente y le aliviaba el dolor. La nada comenzó a oír su sollozo, y la tormenta cobró más fuerza. Parecía que la naturaleza comprendía su sufrimiento y buscaba apaciguarlo a toda costa.

Su cuerpo ardía en una fiebre enfermiza, su alma había explotado y ahora, quebrada, había hecho de él un despojo de persona, una especie de ser que ya ni fuerzas ni espíritu para levantarse tenía. La tristeza y la soledad, sus eternas compañeras, eran las únicas piezas que, irónicamente, había logrado rescatar.

Y permanecían.

Sus alas habían sido desgarradas, su corazón comenzaba a latir con menos fuerza, y su cuerpo ardía. Sus ojos ardían, sus manos, su boca, su piel.

Sintió el temblor una vez más y, sabiendo que aquel era su momento, con movimientos que le resultaban imposibles y le procuraban un malestar inexplicable, logró incorporarse.

Allí, parado en medio de la terraza, clamó su nombre al relámpago, y dijo “estoy listo”.

Corrió con determinación hacia el borde, y desplegó sus alas, sabiendo que el momento final se acercaba. Su final, su redención, su ineludible muerte.

Saltó y, milagrosamente, sus alas mostraron tener todavía la fuerza suficiente para mantenerlo. Voló, como tantas otras veces lo había hecho. Y se elevó en los aires, dejándose llevar allí a donde el viento susurraba su nombre.

Y de una manera repentina, implacable, el látigo azul cayó sobre él y sus lengüetazos ardieron sobre todo su cuerpo. T tras segundos, con una sonrisa en la cara, comenzó a caer. Cayó y cayó, en sus últimos momentos, con esa sonrisa tan particular que lo hacía único entre los de su especie.

La caída llegó a su fin tan repentinamente como había comenzado.

Los cielos lloraron su nombre y, poco a poco, el azul intermitente se despidió y la lluvia cesó.

Su sangre recorrió el suelo donde él había caído.

Su sangre, y sus lágrimas.

Su vida, y su muerte.
Y el mundo siguió girando.

viernes, 19 de septiembre de 2008

La persona, la imagen y el espejo

Llegó un punto en su vida, hacía tiempo ya, en el cual las nociones que otrora tenía arraigadas en su sistema se vieron afectadas por varios encontronazos con personas cercanas. Sus prejuicios le habían privado de la posibilidad de ver las cosas con claridad y apreciar la belleza que lo rodeaba y que poseen internamente todas las cosas.
La barrera entre su mente y su persona hacían de él un ente que existía pero no vivía.
La respuesta que él mismo se dio a la eterna pregunta paradójica de cuál era el sentido de la vida fue cambiando y, con el tiempo, modificándose, transformándose. Fue mutando, evolucionando, hasta ser lo que es hoy día, en él, la respuesta y en él, la persona.
Donde antes emitía juicios y se creía completamente capaz de marcar y demostrar a los demás dónde se equivocaban, ahora veía bellezas internas, sonrisas, miradas, gestos emitidos que pasaban desapercibidos hasta para las propias personas que los emitían.
Con el tiempo, con esa transformación que tanto dolor, lágrimas y conciencia llevó a contraerle halló, sin esperárselo, aquello que hacía mucho buscaba: la capacidad, o mejor aún, la habilidad de poder apreciar la belleza en la simplicidad de las cosas.
Logró adueñarse y hacer sentir propios ciertos eventos en su vida, ciertas decisiones que hasta determinado momento fueron ejercidas en su nombre. Ya no había un tercero guiándole el camino, no había nadie que tuviera la capacidad de decirle qué hacer, cuándo hacerlo o cómo.
Se halló, por aquel tiempo, en una especie de remolino interminable, una vorágine de sensaciones que lo hicieron sentir como un recién nacido. Comenzó a descubrir lo que era vivir, y a descubrir quién quería ser él, como persona, en esta vida.
Fue un largo y arduo proceso que duró aproximadamente dos años y medio, desde que abandonara, con miedo e incertidumbre, el lugar al cual toda su vida había conocido como hogar, como refugio, como guarida.
Su llegada a nuevos lugares, a nuevas experiencias y nuevos mundos logró abrirle puertas y ventanas hacia lo que con el tiempo comenzaría a llamar su nueva “casa". Compartió en todo ese tiempo de incertidumbre y descubrimientos muchos momentos agradables (y unos pocos que no lo fueron tanto) con la gente que tenía cerca y, de a poco, logró abrir su corazón hacia nuevos rostros que fueron apareciendo a lo largo de su interminable recorrido.
De esta manera logró crear lazos que antes creía imposibles, logró superar vacíos y precipicios en su interior que hasta entonces creía insondables. Poco a poco, la brecha, la sombra que hasta entonces había personificado fue formando a esa imagen que él tenía en su mente, a esa persona en la que se quería convertir.
Uno de los últimos eventos fulminantes en este proceso de cambios lo sufrió a raíz de un enamoramiento inesperado pero infalible una vez que asestó Cupido su flecha hace ya casi un año. Una especie de fantasía insana, debido al grado de no correspondencia que se reflejaba en el rostro de la otra persona. Durante meses sufrió por no poder decirle nada, sufrió y se dio la cabeza contra las paredes al no saber qué hacer con ese amor extraño y esa sensación de desesperanza que tamaña situación conllevaba.


Hasta que un día, el enamoramiento, pasó.


Esa sensación de nerviosismo y de sentirse desamparado lo abandonó completamente, mas era claro en él una cosa, muy importante, y la cual creía crucial en los eventos que habían estado sucediéndose hacía tiempo: el enamoramiento bien podría haberse esfumado, pero el amor, permanecía.
Sí, amaba y amo a esta persona, sin restricciones, sin desesperanza, y sin ningún sentimiento maligno que logre mancillarlo. La bondad y la felicidad que el amar a otro conlleva es una sensación que difícilmente se pueda explicar en palabras.
Aún sin ser correspondido, este era en él un amor que lo hacía sentirse feliz, incluso sabiendo que nunca jamás existiría la posibilidad de que él y la otra persona estuviesen juntos. Es más, ya no le interesaba estar junto a esa persona como su amante, sino que tan sólo veía la felicidad reflejada en sí mismo de poder compartir con la otra persona un largo trecho en el camino.
Una vez rota la maldición de un amor no correspondido, y aún teniendo en cuenta todos sus cambios anteriores, poco a poco, en los meses que quedan tras este hecho en este relato, la distancia entre la imagen que tuvo sobre la persona que quería ser y la persona que se siente hoy en día es prácticamente nula.
Se ha convertido en una persona feliz, que logra apreciar la belleza en la simplicidad de las cosas, que intenta llevar una vida tranquila y que valora y mantiene como su máximo objetivo el gestar, desarrollar y dar el cuidado que se merecen a las relaciones que mantiene con las personas que lo rodean.


La persona, la imagen y el espejo.


El espejo refleja la imagen,


Y la imagen, la persona.


Unicidad, y belleza en las cosas.


:)

domingo, 7 de septiembre de 2008

El guardián solitario

Hay quienes están destinados a encontrar a una persona en sus vidas que los complementen, que los llenen de felicidad y armonía a quienes unos se imagina viviendo “felices para siempre” como nos enseñan (o engañan) los cuentos infantiles, las fábulas y las películas románticas.

Lamentablemente, otros, no.

Otros estamos destinados a tener un montón de personas que nos quieren, y a las cuales queremos, a tener amigos y amigas por los cuales uno daría todo sin restricciones y a quienes banca en todo, mas por ese privilegio dorado se nos priva completamente de la posibilidad de amar a una sola persona, a encontrar a ese “alguien” con quien compartir la vida y tener un "final feliz".

Otros, como dije, estamos destinados a vivir en soledad, y escribir melancólicamente cosas como esta escuchando temas de música que desgarrarían el corazón de cualquiera, tomando un café en medio de una noche lluviosa.
Así es como yo, un domingo, a las 7:35 de la mañana me siento y me encuentro. Solo, en mi departamento, sin nadie a quien abrazar, sin nadie a quien sonreírle o siquiera llamar. Sin nadie a quien siquiera prepararle un desayuno.

Se me ha privado de la monogamia sentimental y, por ende, de tener a esa simple personita con quien sentarme tranquilo a ver el mundo dar vueltas.
Existen, por lo pronto, encuentros casuales con personas, una salida, un beso, un abrazo, un par de vueltas en algunas camas, mas nunca he sabido lo que se siente dormir junto a alguien, nunca me he detenido a escuchar suavemente los latidos de un corazón ni he disfrutado una caminata tomado de la mano de alguien.

Yo, que tanto me lleno la boca con la palabra “amor”, sobre la cual varias veces he escrito, soy probablemente la persona menos indicada para hablar o escribir sobre el tema, al menos en la forma en que lo he hecho antes. Sí, conozco al amor, pero no en la forma que me gustaría conocerlo. Conozco el amor por un amigo, el amor por las cosas cotidianas, el amor por una buena obra de arte o el amor por ver las flores embellecer tiernamente la primavera, mas no el amor que surge entre dos personas que quieren compartirse mutuamente en todos los aspectos.

Todo esto es algo que he sabido, algo de lo cual hace tiempo terminé por darme cuenta, de una forma u otra, y es algo con lo cual, a mi manera, he hecho las paces. Como dije antes, algunos están destinados a encontrar el amor de esta manera y otros, bueno…. otros sencillamente no corremos la misma suerte.

Sólo me resta nadar plácidamente en un mar de emociones, y dar la cara al sol indefinidamente, con una sonrisa en la cara, llenándome de alegría al ver a mis compañeros del alma felices, nadar junto a ellos mientras me sea posible, e intentar asistirlos cada vez que requieran mi ayuda.

Mi vida no me pertenece.

El tiempo que me ha sido dado no verá el amor unívoco de otra persona.

Soy como el guardián que debe permitir a las cosas fluir naturalmente.

El guardián que, solitario, debe observar detenida y profundamente el mundo que lo rodea.

Soy como aquel de corazón compartimentado, incapaz de entregárselo a una sola persona.

Y así permaneceré, sentado y solitario, hasta que llegue mi momento de partir.

Mi vida no me pertenece,

Y mis sentimientos reclaman un abrazo.

:)

martes, 12 de agosto de 2008

Simposio de ambrosía

“… la tenue y amarillenta luz de su departamento iluminaba su cara de una manera extraña, antinatural. Sentado en su silla cómoda, con la laptop enfrente, saboreando un vaso de pepsi ya algo tibia, se dispuso a hacer algo que le proporciona mucho placer: escribir.
Se puso a pensar cuánto tiempo la escritura lo ha acompañado, y las sensaciones que han escurrido en su alma sus diversas obras escritas y las tantas ya que han permanecido inconclusas.

Desde que tengo memoria de esto que los humanos llamamos razón, he amado la belleza que representa una oración bien armada o más aún, las sensaciones que puede llegar a transmitir o inducir por más que carezca de perfección alguna. Hace ya unos 16 años que aprendí a leer y a escribir, y recuerdo tardes solitarias de mi infancia, con lápiz y crayón en mano, escribiendo cuentos de una o dos páginas que leía por las noches a mis padres. El crayón, claro está, era para adornar mediante algún dibujo representativo la portada y el título del cuento.

Les agradezco a aquellos que han permitido que yo sea hoy lo que soy el énfasis y el estímulo que mostraban cuando yo, apenas sabiendo leer y escribir, montaba historias breves para contarles. Eso permitió que este gusto adquirido por la lectura y la escritura, con el tiempo, se convirtiera en parte indisoluble de mi persona.
Con una sonrisa en la cara recuerdo títulos como “La galletita mágica” o “Los caballeros y la última cruzada” o más aún “La piedra que quería hablar”. :)
Sé que estos títulos no suponen nada para ustedes, pero sepan que en mí despiertan un sinfín de emociones y recuerdos que me alegra de tenerlos a ustedes como mis lectores el día de hoy.
Siempre me gustó escribir, trenzar hilos y cuerdas de imaginación ilimitada y transmitir a través de las figuras resultantes y palabras enlazadas emociones que alguna vez fueron mías. Será, quizás, una especie de legado, una marca. Más aún, estoy contento de haber reactivado mediante este blog esas sensaciones. Pues, debo admitir, esto de escribir no siempre fue una constante en mi vida.

Tuve mis épocas de desahucio literario, sequía creativa y posposición de proyectos. Hay un libro que me debo, una historia fantástica y épica que en mi cabeza está completamente relatada, y que no creo alguna vez saldar. Pero, más allá de eso, es esa conexión, esa mente creativa, la que hoy se siente nuevamente estimulada, ya no por sus padres o conocidos, sino por su propia retroalimentación y, claro está, para transmitir a sus lectores cosas que crea significativas decir.
Volviendo a los recuerdos, siento ahora calidez al recordar un taller literario del cual formé parte, y en el cual reencontré a un amigo de la infancia que hoy día es una de las personitas que más cerca siento en la inmensidad y soledad que acarrea la vida.

Ya no se trata sólo de tejer palabras y mostrar cosas hermosas, sino de entretejer amistades y relaciones que produzcan alguna especie de sentimiento.
Antes escribí sobre cómo dolía extrañar las ilusiones (acá) Pues sí, es cierto. Pero de buen grado he aprendido a mirar con una sonrisa lo que fui, a no reprochar mi forma de ser y a vivir sencillamente, sin añadir complicaciones a esta existencia que de por sí tiene sus vueltas raras.
La sonrisa cálida, por suerte, no me ha abandonado. Llegarán momentos de mayor o menor oscuridad sentimental, de eso estoy seguro, pero servirán sólo para que me alegre con mayor intensidad cuando otro momento como este que estoy viviendo se cruce en mi camino.

La vida, los recuerdos.

Lo escrito, lo expresado.

Lo dicho, lo silenciado.

Soy quien soy, y estoy agradecido de haber podido ver lo poco que he visto de este mundo, y de haber compartido con quienes he compartido.
La vida, las decisiones.

Lo que queda por escribir, por expresar.

Lo que queda por decir, lo que no volveré a silenciar.

Esta cosa que los humanos llamamos “vivir”, cosa extraña en realidad. Pero, ¡carajo que está bueno!
:)
… y habiendo concluido este simposio de ambrosía y buenas emociones, con una tenue mas indisoluble sonrisa, el escritor se dispone a finalizar este escrito, esperando que sus palabras transmitan una infinitésima parte de lo que para él significan…”

martes, 5 de agosto de 2008

Primavera en medio del invierno

"...la lluvia apagó las llamas danzantes en su efervescencia interna. Su llanto se fundió con el ambiente y ríos de tristeza finalmente se embarcaron hacia un final temprano. El sol asomó su cara, como lo haría cualquier otro día y, sin embargo, él sabía que aquel día no era como cualquier otro. O quizá sí. Pero al menos él se sentía diferente.
Se sentía como si se hubiese recobrado de alguna enfermedad, y, convaleciente aún por los malos momentos, comenzó su día ordinario.
La rutina, el desorden, la vida.
Se alzó, con una sonrisa en la cara abrió las ventanas de su cuarto y permitió que la luz del sol iluminase fuertemente su cara. Los ojos cerrados, apreciando ese hermoso color naranja rojizo que se forma en la mente al dar la cara al sol. Inmóvil, sus brazos extendidos, sus manos agarrando la ventana.
Una frase de una canción que le gusta mucho se le vino a la mente: "Let mercy come and wash away what I've done".
Repitiendo esa frase, cerró la ventana, abrió los ojos y se dirigió a desayunar, lavarse los dientes y emprender el resto del día.
Y sí, fue su primavera en medio de un invierno cruel. El frío nunca más pudo penetrar en su cálida sonrisa. O al menos, todavía no ha logrado desmerecer su felicidad.
Si se mantiene o no, aún está por verse..."

sábado, 26 de julio de 2008

Cuando?

Y por que? y cómo?
Tengo ganas de llorar esta noche.
Hacía mucho que no me sucedía esto.
Ganas de llorar, por llorar.
No siento nada, estoy entumecido.
Las lágrimas vendrán y se irán.
Las danzantes lenguas flamígeras azotan mi pecho.
Y yo permaneceré.

sábado, 12 de julio de 2008

El que nunca duerme

Yo no sé mucho de la vida. No se mucho de nada, en realidad. Por lo cual, cualquiera que lea estas palabras probablemente no les merezca mucha importancia o sentido. Pero justo eso es lo que son para este humilde y pequeño ser que las escribe, un sentido, una manera de expresar una idea o una emoción que alguna vez se cruzó por su camino.

No he vivido muchas cosas, nunca me enamoré realmente, o al menos nunca fui correspondido en ninguno de mis tantos idilios unilaterales imaginarios. No he vivido experiencias demasiado intensas, pero hasta ahora he tenido una vida tranquila, aunque demasiado tranquila, quizás.

La búsqueda del super-yo, la idea de llegar a convertirse en aquella persona que por sobre todo queremos ser, es probablemente uno de los motivos de mi lucha diaria. Como un animal enjaulado que quiere romper con las ataduras de su cautiverio, el ideal de convertirnos en la mejor persona posible que podemos llegar a ser nos motiva, nos mueve, nos frustra. Porque así como los animales con el tiempo se acostumbran y se dejan domar por un tierno y cómodo cautiverio, el fuego que nos mueve a buscar nuestra mejor parte suele adormecerse por un tiempo indefinido, hasta que nos muerde sorpresivamente.

Con el tiempo las ideas cambian, las personas también. Lo que era una amistad íntima en el pasado se convierte en una frívola cordialidad en el presente, y los amores del presente suelen destrozarse y hundirse en mares de lágrimas o incomodidades pertrechas. Pero, sin embargo, de alguna forma siempre buscamos mejorarnos. Ser más lindos, más flacos, más indiferentes a la estética, más intelectuales, más profundos, más sentimentales, y un infinito de etcéteras que llenarán la lista de cada uno.

Todos tenemos esa personita ahí, dentro nuestro, esperando por salir. Es el que nunca duerme, el que espera, silencioso, para morder. Es el que se aferra a las ilusiones, el que las crea para distraer nuestra mente. Es el que vive en un mundo paralelo, mejor, y más colorido, tal cual como muestran las películas. Es el que es cursi, el que es cruel, el que se siente solo.

En mi caso, y con esto volvemos a la insignificancia que tienen mis palabras ante un mundo cuya vastedad ni siquiera llego a comprender del todo todavía, en mi caso, he aprendido a escuchar cada tanto los leves susurros de mi vigilante. He intentado, de alguna forma, fusionarme con su mente, es decir, repatriarlo hacia la mía, donde pertenece. Y en este momento, este viernes a las 3 menos diez de la madrugada, me pide amor.

Amor que me es externo, amor que no le puedo dar, amor que no depende de mí darle. Pide por una caricia, por un beso, un abrazo y una intimidad compartida. El susurro pasa a ser un grito y las grietas del corazón se abren, pues tanto el suyo como el mío han sido rotos demasiadas veces. Las ilusiones lastiman, y sin embargo son un mecanismo que muchos de ustedes también tendrán, una especie de espejismo en el que tenemos fe que en algún momento nos llevará hacia un verdadero oasis.

Me pide que deje de ilusionarme, que no me aferre más a las mentiras que él me presenta. Me dice que le destruya o lo doblegue a mi voluntad. Pero ciertamente, no puedo vivir sin él y tampoco podría doblegarle. Su independencia de mi voluntad ha llegado al punto de presentarme alternativas de vidas enteras, sueños basados en un encuentro efímero con alguna persona o situación. Vidas he vivido en su mente que he llegado a extrañar.

Las ilusiones, como dije, lastiman.

El que no duerme desea un descanso, quiere dormir plácidamente en su seno, y dejarme a mi libertad. No desea ya romper con su cautiverio, pues ha aprendido a quererlo. Mas, me es obvio, quiere abandonarme a mí a mi suerte.

Por esto, le estoy agradecido. No más ilusiones. No más mentiras ni vidas posibles, tan sólo la cruda realidad. Me pregunto, quizá, si tras largo tiempo de protegerme de ella con este caparazón impenetrable, lograré soportarla.

Porque en este momento, les cuento, solo ya y a mi suerte, extraño las ilusiones. Extraño la cámara lenta y las mariposas. Extraño todo aquello que todavía no he tenido, y deseo con ansias escuchar un sí de labios que todavía me son extraños.

La soledad no es mala, vale aclararlo. Con el tiempo he aprendido a vivir con ella y sentirme bien en lo que ya para mí es natural, mas siempre queda algo inconcluso, algo por hacer, alguien con quien compartir. Ahora que he logrado ser yo mismo en la soledad, y no sentirme como un niño desamparado bajo la lluvia de invierno, me siento listo para todo lo que esté por venir.

Pero de alguna forma, creo que sin darme cuenta he sido yo el que se ha quedado enjaulado, esperando.

La espera bajo la lluvia mojada duele. Las palabras y los sentidos que nunca llegan ya de por sí se extrañan.

Las ilusiones, duelen.

Pero más me duele extrañarlas.

viernes, 4 de julio de 2008

And then, that little something...

... that takes you down. No matter what.
:(

That little something...

...that makes you feel better.
:)

domingo, 29 de junio de 2008

Just For Now...



Just for now
It's that time of year

Leave all our hopelessnesses aside

If just for a little while

Tears stop right here

I know we've all had a bumpy ride

I'm secretly on your side
How did you know?

It's what I always wanted

You can never have had too many of these

Will ya quit kicking me under the table

I'm trying, will somebody make her shut up about it

Can we settle down please...
It's that time of year

Leave all our hopelessnesses aside

If just for a little while

Tears stop right here

I know we've all had a bumpy ride

I'm secretly on your side
Bite tongue, deep breaths,

count to ten, nod your head

(sniff sniff) I think something

is burning now you've ruined

the whole thing muffle the smoke alarm

Whoever put on this music had better quick sharp remove it

Pour me another

Oh don't wag your finger at me
It's that time of year

Leave all our hopelessnesses aside

If just for a little while

Tears stop right here

I know we've all had a bumpy ride

I'm secretly on your side
Get me out of here

Just for now...

lunes, 23 de junio de 2008

Exclusión de Pauli

"Y ahí estaba, mediando, interpretando, oyendo la historia, el litigio. Era testigo, y cómplice, hermano y amigo. El sufrimiento que quería evitar, se desbordaba de su incisión carnal y fluía hacia lo más interno de su alma. Dos personas en el ojo del tornado. Un lugar peligroso, ilusorio. Un paso en falso y ¡bam! un viento de cientos de kilómetros por hora succiona, la tierra arremolinada que destroza los ojos y el aire que se escapa. ¿qué queda? Ni siquiera un cadáver al cual enterrar. Una tumba vacía con la ilusión del pasado llena las lágrimas de aquellos involucrados.
No, él se negaba a que aquellos dos terminaran así.
Y sin embargo, desde su lugar, inmóvil, no podía hacer nada más que estar ahí para cuando los cuerpos cayeran. Era como un cuadro en una escena de unapelícula, colgado, representando lo inmóvil dentro del dinamismo.
Pero un cuadro está tan vivo como las personas que lo rodean.
Así que permaneció, sentado, expectante, escuchando, y sintiendo. Sintiendo no poder hacer nada para evitar la tormenta que se aproximaba"

martes, 17 de junio de 2008

No fue tan raro, eh!

"...Sus opiniones se contradecían. Su instinto le decía que no era correcto, sus experiencias le decían que no importaba. Sentía cómo dos personas adentro suyo discutían continuamente, sin llegar a un acuerdo explícito.
- ¿Cómo pudiste? ¿En qué estabas pensando?
- Estaba pensando en lo que quería hacer, en lo bien que se sentiría.
- Pero... pero... aún así... Está mal. No lo apruebo, y como parte tuya, no deberías aprobarlo.
- Pero yo soy otra parte tuya, y juntos conformamos uno. Yo lo apruebo, y he de ahí el conflicto.
La discusión era un círculo, un ciclo de no acabar.
"..."
- Aún así no lo entiendo. No entiendo como pudiste hacerlo.
- Lo hice, y ya está. ¡Basta de esta discusión ridícula!
"..."
Entonces, un tercero se unió, una voz conciliadora que hizo la pregunta culminante:
- ¿Se sintió bien hacerlo?
- Sí - respondieron los otros dos al unísono. Y se hizo el silencio.
La tercer voz dio final a la discusion, con unas palabras que resonarían para siempre:
- No estuvo ni bien, ni mal. Pero generó cosas buenas. Eso es lo que importa, eh.
Los tres personajes volvieron a fusionarse en el uno que conformaban.
Y del individuo, surgió una sonrisa en su rostro.
"No fue tan raro, eh. Y estuvo bueno."
:)

domingo, 15 de junio de 2008

-(Anyone else but you)-



You're a part time lover and a full time friend

The monkey on your back is the latest trend

I don't see what anyone can see in anyone else... but you

I'll kiss you on the brain in the shadow of the train

I'll kiss you all starry eyed my body swingin' from side to side

I don't see what anyone can see in anyone else... but you

Here is the church and here is the steeple

We sure are cute for two ugly people

I don't see what anyone can see in anyone else... but you

Pebbles forgive me, the trees forgive me

So why can't you forgive me

I don't see what anyone can see in anyone else... but you

I will find my niche in your car

With my MP3, DVD, rumble pack guitar

I don't see what anyone can see in anyone else... but you

Up up down down left right left right B A start

Just because we use cheats doesn't mean we're not smart

I don't see what anyone can see in anyone else... but you

You are always tryin' to keep it real

I'm in love with how you feel

I don't see what anyone can see in anyone else... but you

We both have shiny happy fits of rage

You want more fans, I want more stage

I don't see what anyone can see I'm anyone else... but you

Don Quixote was a steel driving man

My name is Adam I'm your biggest fan

I don't see what anyone can see in anyone else... but you

Squinched up your face and did a dance

Shook a little turd out of the bottom of your pants

I don't see what anyone can see in anyone else... but you

But you

sábado, 14 de junio de 2008

No one's land

¿Cómo sentirse seguro en un lugar como aquél?, donde la confianza ha sido demacrada millones de veces, impunemente. Donde la persona en que se supone debemos confiar se llena la boca con palabras vacías, habla sobre los "derechos de la gente" con lágrimas invisibles y una cara paralizada, estéril, artificial.
Aquella que se jacta de defender a su pueblo, de luchar por la "justicia". ¿En qué punto desvirtuó tanto? ¿En qué punto dejamos de vivir en un lugar al que podamos llamar "hogar"?.
Los engranajes parecen moverse al ritmo de los mismos ideales, una y otra y otra vez. Los mecanismos no cambian, tan sólo presentan una nueva careta con la cual engañar.
Y el palo sigue arremetiendo. Como antes. Como en aquellos tiempos donde la inseguridad era más explícita. Vos, que tanto hablás sobre el pasado con efervescencia en tu cara, con odio reprimido y melancólica tristeza. ¿Te das cuenta en qué te has convertido? Sí, te convertiste en eso que decías aborrecer. Ojalá el día de mañana te de la cara para responder ante tus hechos, no sé si ante mi, ante la gente, ante alguna entidad etérea y eterna, si es que existe. Pero espero, realmente espero, que llegue el día en que te des cuenta que te da vergüenza mirarte al espejo. Y ese día, señora, será nuestra victoria.
Las costumbres nos quitaron el sentimiento, el tiempo nos quitó la esperanza, la historia nos quitó la creencia. Vos nos sacaste lo poco que nos quedaba.
Y el palo, arremete de nuevo.

viernes, 13 de junio de 2008

Like a sketch of your face...

Entretanto, el paso.
El escalón.
Un abanico de posibilidades.
La elección.
¿?
El panorama, confusión.
Realidades alteradas,
como un bosquejo de su cara,
borrosa, disimulada.
Sus ojos, visión
decodificadores, intérpretes,
su mente era su visión.
Su visión era su vida.


jueves, 12 de junio de 2008

The shape of things to come

"Raro pero benigno, ¡qué frase!"

viernes, 6 de junio de 2008

WRONG! Again....



I couldn't tell you why he felt that way,

He felt it everyday.

And I couldn't help him,

I just watched him make

the same mistakes again.

What's wrong, what's wrong now?

Too many, too many problems.

Don't know where he belongs,

where he belongs.

He wants to go home, but nobody's home.

It's where he lies, broken inside.

With no place to go, no place to go to dry his eyes.

Broken inside.

Open your eyes and look outside,

find the reasons why.

You've been rejected, and now you can't find

what you left behind.

Be strong, be strong now.

Too many, too many problems.

Don't know where he belongs,

where he belongs.

He wants to go home, but nobody's home.

It's where she lies, broken inside.

With no place to go, no place to go to dry his eyes.

Broken inside.

His feelings he hides.

His dreams he can't find.

He's losing her mind.

He's fallen behind.

He can't find his place.

He's losing her faith.

He's fallen from grace.

He's all over the place.


viernes, 30 de mayo de 2008

A coke, a mid-second season Sex & The City DVD and a pack of Marlboro Lights



Give me the slow motion


Give me the butterflies


Give me the kiss, the hugh, the cuddling


You gotta give me something...


lunes, 26 de mayo de 2008

"...Él caminaba con su pensamiento, reciclaba emociones y permitía el paso a otras nuevas en su tenue sedentarismo.
Las puertas estaban abiertas, las ventanas permitían el ingreso del aliento vital de la mañana otoñal. El frío recorría sus venas, sus brazos desnudos al arremetente vendaval.
Estaba sentado en medio del vacío, en medio de infintas posibilidades que lo atravesaban sin notarlo.
Sus ojos estaban cerrados, mas esto no le impedía ver. Veía, quizá, con una claridad con la que nunca antes había visto. Su vida, sus sentimientos, sus apegos, sus conexiones. Permaneció inmóvil, entrando en resonancia con los latidos de su corazón.
Pum pum.... pum pum.... pum pum...
Ese sonido tan vital, que nos vigoriza y nos mantiene con vida. El silencio le rodeaba, sus pensamientos fluian a velocidades peligrosas y sus emociones cambiaban casi a la misma velocidad.
Ahí estaba. Sí, aquel pequeño pedacito, ese al que le había costado tanto trabajo llegar, se presentaba ante él, la máscara a un lado.
Y de repente, sonrió, y se esfumó.
Él estaba aún inóvil, viendo pasar las oportunidades que jamás lograría aprovechar.
Ante él, una encrucijada.
Y ante él, la mirada.
No podía evitar sentir que había perdido algo ante la vorágine consumista y la fachada de adrenalina que manejaba la gran ciudad.
Y lo quería de vuelta.
Y sí, lo sabía. Era pedir demasiado demasiado.
Quizá su destino residía en su soledad... o quizás no
¿Quién sabe?..."

domingo, 18 de mayo de 2008

Tiresome, musicless Sunday night



Las melodías interminables coaptan la densa discontinuidad que en el límite de lo que podemos pensar se convierte en una liviana conducción.

Hay millones, imperceptibles, como ecos a la deriva de un espasmo en el campo electromagnético que ya hace tiempo ha ocurrido.

Miles y miles, entonadas y cantadas, cual una sonrisa enroscada en su propia emoción.

Todos tienen su melodía, y en una comunión infinita, todos han oído el arrullo del cosmos.

Esa dedicatoria unívoca, la marca y la huella. El tiempo y el olvido.

¿Cuándo, me pregunto, habré de ser partícipe en el éxtasis sublime de la orgía universal?

Universo.

¿Cuándo cantarás para mí?

sábado, 17 de mayo de 2008

- - - - Nada extraordinario o significativo para decir - - - -

Tired of waiting...
Just wanna reach you
And hug you
And kiss you
...........................................
My heart is empty-sided
No sé qué hacer
La realidad introvertida me está comenzando a molestar.
Hay una pequeña parte mía que aún espera.

jueves, 15 de mayo de 2008

What's the point of waiting

For life to come

I could go further

And no one's surprised

Your plans collapse, run off or fall apart...

martes, 13 de mayo de 2008



Caminando entre la red interminable y la masa incandescente,

perdido en la enorme cantidad.

Mi alma pide a gritos sentirse completa, necesita un catalizador para encadenar los eslabones quebrados y esparcidos por ahí.

Una opción que todavía no logra cerrar.

La oscuridad comienza a ganar terreno, por más que mi otra parte le indique la infame estupidez de la cual es presa.

Caminando, solo, en la maraña multitudinaria, escuchando música.

Todo parece muy surreal.

It needs to stop.


I bless the ways that we're walking

The words that we're talking

And there's more than eyes can see

Beyond the walls of the things I've done

You're waiting me

And love's the perfect key...


I walk alone, I walk alone




I need to put a stop to it

jueves, 1 de mayo de 2008

Flujo intermitente



Fluimos como la oscuridad, nos ahogamos en el río y somos transformados en nada más que vacíos escombros sobre la orilla.


El viento azota con su etérea presencia los lugares, las consciencias, las personas....


Y es entonces cuando alzamos nuestras cabezas, y es entonces cuando volvemos a nacer.

Fluimos como la luz, nos empapamos en las emociones y somos transformados en hermosos centelleos en el cielo.


El fuego acaricia nuestro cuerpo, el palpitar, el nerviosismo, el sudor....


Es entonces cuando retraemos nuestro corazón, y es entonces cuando comenzamos a florecer.


Somos luz, somos oscuridad y fluimos entre esta enorme masa mundana.


El agua seduce nuestros sentidos, el rocío, el llanto, la lluvia....


Entonces rompemos las barreras, un una noche especialmente tormentosa.


Somos carbón, y nitrógeno, hidrógeno y oxígeno....


Es la tierra la que nos llama, es ella nuestro principio y nuestro fin...


Y finalmente, es entonces, cuando ya estas líneas no tienen sentido.


El palpitar, el sudor, la lluvia...


La electricidad intermitente, la energía malgastada.


No hay fin, ni principio.


No hay ayer, ni mañana.


También dudo que exista el hoy.

sábado, 26 de abril de 2008

Felicidad en el caos

“…La implicancia en sus acciones pasaba desapercibida. La luz nocturna de la luna otoñal iluminaba su oscuro pelo mientras emprendía la retirada a su solitario espacio. Las luminosas y oscuras realidades se interconectaban, los mundos se abrían paso a través de él cual flujo macabro de iridiscencia cegadora.
Así, buscó su centro, meditando en medio del cosmos caótico, con sus ojos cerrados.
Ahí dentro, en ese tiempo inconexo y esa realidad alterada, él encontraba felicidad. Abrupta, impensada e implacable. Junto a él se formaban imágenes de momentos etéreos perdidos en una realidad alterna, posibilidades descartadas de su presente (…)
(…)Vio a las parejas de enamorados que se abrazaban y cotejaban miradas llenas de complicidad; vio en el accionar de las demás personas ya no desesperación, sino esperanza.
Deseó una especie de suspiro, un aliento matutino que le despertase. Un abrazo y una caricia del ser amado junto a él. Un beso, una sonrisa.
Mas ese despertar no acaecía. Se dirigió y se sentó junto a un desamparado en la calle, compartió un par de tragos de una bebida rancia y se abrazó a sí mismo. Deseó perderse en ese abrazo, sentir cómo el vacío se llenaba de la robustez de un cuerpo amigo, el sentimiento, la acción, el palpitar. Su nerviosismo incesante se había convertido en una nueva paranoia gutural: percepciones alteradas comenzaron a gestarse libremente, haciéndole perder todo sentido de la realidad.
Se perdió, se perdió como nunca antes lo había hecho(...)
(...)Buscaba lo que en verdad ya había encontrado.
Cual catarsis sentimental, comenzó a correr en medio de un reencontrado desenfreno liberal.
Llegó entonces a un lugar compartido, un lugar donde su persona querida había pasado y volvería a pasar. Esperó entonces en medio de su confusión existencial la llegada, la luz, las mariposas. Esperó y esperó: el tiempo relativo de su percepción presente le jugó un par de malas pasadas, y vio cómo las estaciones cambiaban en un santiamén.
Su conexión, su amor lo mantenía con vida. Llegó la primavera(…)
(…)Un “te amo” puede ser algo igualmente luminoso como oscuro si la situación no es correcta; un “te quiero” puede ser confuso y no alcanzar completamente a describir los sentimientos…”


…What you see is what you get….

lunes, 21 de abril de 2008

Tus alas


We loved so many, yet hated so much,
We hurt others and were hurt ourselves
Yet even then, we ran like the wind,
Whilst our laughter echoed, under Cerulean skies...

Tus etéreas alas abren esta semana.

martes, 15 de abril de 2008

Expectativas

La incesante y vertiginosa necesidad de encontrar un igual, un par, un compañero en la vastedad de las posibilidades que nos presenta nuestra existencia tiende a abrumarnos. Entonces nos encerramos, entonces somos tímidos, o contrariamente, somos liberales y desenfrenados. No existe un término medio en este tema. O se es lo uno, o se es lo otro.
La vida es muy sencilla, en realidad. Uno nace bajo el cuidado (o no) de personas que lo quieren, que le ayudan a crecer lentamente y lo entrenan a uno en las mentiras y verdades que a ellos les fueron enseñadas de manera dogmática. Están ahí, por un tiempo, intentando por lo general atenuar los golpes que el resto del mundo dirige hacia nosotros. En cierto sentido, no abandonamos la cálida comodidad del vientre hasta muy avanzada nuestra vida. Lo cual, en parte, es placentero, pues no nos vemos obligados a enfrentarnos cara a cara con aquellas cosas que nuestros guardianes consideran que pueden llegar a hacernos daño, pero por el otro lado, nos limita, nos genera barreras que más adelante se convierten en invisibles trabas de nuestro pensamiento. Se convierten, lenta e imperceptiblemente, en nuestro dogma.
La vida es muy sencilla, como decía antes; somos nosotros quienes buscamos hacerla más compleja, tan sólo por un sentimiento de inferioridad: cuando damos cuenta que somos tal cual una hormiga pequeña que camina sin rumbo, perdida de la comodidad de su hormiguero, es el momento en el cual comenzamos a buscarle sentido a nuestra existencia, pues claro está, debemos ser la forma de existencia más importante del mundo. Entonces nos complicamos, centramos nuestras vidas a través de un ansia y un flujo emocional que nos atormenta, necesitamos encontrar respuestas a preguntas que no hemos terminado de formularnos y un sentido al hecho de que algo o alguien (o como fuese que sucedió) hizo posible la existencia de un ser tan “perfecto” como el hombre.
Con el tiempo los cuestionamientos cesan, el fuego en el tinte de nuestra voz se va convirtiendo en una sombra, en un discurso armado y aburrido, un dogma cuya tradición acarrea miles y miles de años, con algunas pequeñas modificaciones en el medio.
Lo cierto es, tanto en estas palabras como en las sensaciones que despierte en cualquiera que las lea, que el hombre sencillamente, por su retorcida y mancillada forma de existir no encuentra placer sino en las complicaciones. Los idilios, las mentiras, el desenfreno, el dolor, el amor, la amistad, todas y cada una representan el sentido de la vida para el hombre, se de cuenta él o ella de esto o no. El placer es lo que nos motiva: cada acción (por más Freudiano que parezca este párrafo), cada impulso eléctrico que llega a nuestro cerebro es parte de un complejo mecanismo de reloj, con engranajes discordantes y notas perfectas que nos motiva a buscar el placer. Porque sin él, no somos nada. Porque sin él, dejamos de verle sentido al hecho de estar vivos.
Y es así, nos guste o no. Todos necesitamos o queremos bienestar a través de diferentes placeres. El masoquista no es distinto del emo, el gay no es distinto del hetero, y ciertamente, en esto al menos, los hombres no somos distintos de las mujeres.
No hay verdades existenciales, no hay marcianos ni duendes. Estamos nosotros, acá, planteando realidades cada cual por su cuenta, y la vastedad que no llegaremos a conocer del universo.
¿Hay vida más allá de la muerte? ¿Existe vida en otros planetas?, no lo sé, tan sólo puedo decir que hay tantas preguntas como respuestas. Cada persona tendrá su pregunta al llegar su momento de partir, y cada cual obtendrá una respuesta diferente. Similares, quizá, pero nunca iguales. Nunca pueden dos personas pensar exactamente igual, sentir exactamente igual, pues dos personas jamás podrán ser una sola. Y es por esto, y exclusivamente por esto, que jamás podremos tener paz en nuestro mundo, ni felicidad generalizada, ni desapego por aquello que nos sostiene.
Cada cual a lo suyo, cada cual con su vida por vivir.
Estamos solos, estamos juntos.
Estamos.
Ergo, vivimos.
Ergo, disfrutamos.
Ad infinitum.
Las posibilidades no tienen fin, las conexiones humanas tampoco. Siempre estará esa etérea barrera que impedirá a dos personas fusionarse, esa “realidad” que se interpone. Y sin embargo, quizá sea la acción humana más pura y compleja, más constructiva, didáctica y confusa que podamos realizar: interiorizar en el otro.
Sentir un abrazo, generar una sonrisa, dar un beso, perderse en la mirada, sentir deseos de arrancarle la ropa, de comerle la boca y terminar la noche durmiendo en la misma cama, compartiendo pequeños detalles de la vida, juntos.
Juntos
Y no solos.
¿Qué más se puede pedir?

viernes, 11 de abril de 2008

Aún solo


Desearía que mi abrazo tuviese alguien más que el vacío que existe entre mis manos y mis brazos.
Desearía que estuvieses vos en él.

lunes, 7 de abril de 2008

Matrioska




Éramos chicos, éramos pequeños. Éramos niños. El mundo nos esperaba con todas sus facetas, con los brazos abiertos y las encías sangrantes. Buscábamos un tenue abrazo, una dulce caricia, un caramelo, una sonrisa. Eran momentos de una inigualable inocencia, y una terrible ansiedad.

Con el tiempo la voracidad por el aprendizaje, por las preguntas, por el deseo y el apego, se esfumaron lenta y dolorosamente.

Éramos jóvenes, éramos pudorosos. Éramos adolescentes. Ya el mundo no se nos mostraba tan alegre, ya las sonrisas poseían un doble sentido. El mundo nos lloraba y sus manos tersas y puntiagudas abofeteaban incesantemente nuestro demacrado rostro. Buscábamos un dulce lugar, una terrible muerte, un momento de felicidad. Eran momentos de desesperación y maliciosa soledad.

Con el tiempo aprendimos a estar solos, y en la soledad, buscar compañía. Siempre quisimos avivar nuevamente nuestra etapa anterior. Siempre quisimos abandonar la libertad ante comodidades inocuas, terriblemente seductoras.

Ya no éramos jóvenes, ni pequeños, ni chicos, ni pudorosos. Éramos grandes, éramos vacíos. Éramos adultos. El mundo había desaparecido, ya ni las sonrisas ni las caricias podían atenuar el dolor. Ese dolor, esa falta, un vacío enorme en el cual no había cabida para el niño, para el adolescente. El mundo, invisible, nos miraba y nos penetraba suave, lenta, y permanentemente con su impuesto sentido de original "verdad". Eran momentos de senectud, de entrega y resignación. Ya el mundo nos había sido mostrado, y ya él no nos quería más ahí.

Es entonces cuando cesamos de ser niños, cesamos de ser adultos, sencillamente cesamos de ser.

Un recuerdo, un olvido, una marca electromagnética en la resonancia sinfín de este mundo.

Y aún así, aquí estamos. Aquí estaremos y, obviamente, aquí estuvimos.

La felicidad es probablemente el sentimiento más difícil, desenfrenado y retorcido que se pueda sentir y, sin embargo, cada tanto, llena ese vacío que se siente siempre.

Y nos hace bien, y nos destruye. Disfrutarlo cuando está es lo más difícil, pues siempre buscamos aferrarnos a ella, incluso cuando ella ya no nos quiere.

Si hay algo que he aprendido, si hay algo que quiero transmitir, es una breve ecuacion:

Disfrutar=Vivir.

Cada cual lo hace a su manera. Y claro está, el sufrimiento existe, y lo sentimos. Pero sufrir no es vivir, es lo contrario. Y sí, por contrariado que parezca este pensamiento, hay lapsos de tiempo de nuestra existencia en la cual estamos MUERTOS, y nuestra vida sigue, perdida, en otro lado, hasta que encontramos nuevamente los pequeños pedacitos de alma que esparcimos durante ese tiempo.

Disfrutar, vivir. Valga la redundancia.

;)




domingo, 6 de abril de 2008

Tiempo de nuevas andanzas

Atrás quedaron los tiempos de penumbra. Aquí estamos, hoy y ahora ante un nuevo mundo que nos abraza y nos abofetea. Sí, "no importa cuánta oscuridad haya en este mundo, siempre la luz la barrerá", me dijo un amigo el otro día.
Ya no escribiré más historias de un "hombre pálido", pues admito, ahora que el tiempo ha pasado y mis sentimientos se han estabilizado aunque sea por el momento, que esa persona "imaginaria", "ilusoria", no era más que una tenue y sombría imagen de mi persona. La palidez ha sido exorcizada de su rostro, mas ahora se alberga en lo profundo de su alma, latente, amenazante.
Este espacio, virtual e intangible, es al menos una pequeña porción de una zona de mi alma. Estas palabras, cada palabra que he volcado acá han tenido como objetivo transmitir sensaciones, provocar emociones y penetrar aunque sea superficialmente, en aquellos que las lean.
Sepan, aquellos que todavía visitan este espacio (pues la verdad nunca fueron muchos), que el problema que estoy teniendo es un problema que a todas las personas les arremete tarde o temprano: sepan que estoy enamorado.
Sí, tan sencillo y pueril, tan cursi y destructor. Muchas de las "cosas" que he plasmado en este blog han sido provocadas por amor: un cruel y retorcido amor que no lleva a ninguna parte.
Pero aún así, acá estoy, retomando las riendas de este somñoliento espacio de mi alma, que promete resurgir.
Sepan, también, que aunque este amor que me arremete hace de mí cosas que jamás hubiese pensado, como un pequeño niño en busca de aceptación, de afecto y ternura. Una terrible imagen que se forma en mi mente cuando pienso en el ser amado. Y, también para develar este misterio, sepan que esta persona no está enamorada de mí.
La crueldad, oh, dulce dolor indisoluble que cual flecha envenenada penetra en lo profundo del corazón.
Miradas indiferentes, palabras sin sentido y reacciones maliciosas.
Sepan, que no sé que será de mí pero, por lo pronto, me presento ante ustedes, desnudo y sin pretenciones, simple y sin prejuicios.
Aquí estoy, Santiago, el que una vez fue la inspiración de un hombre pálido cuyas historias supieron encontrarse en este blog.
El nombre, lo mantendré, como un recordatorio de algo que fui y no volveré a ser.
Pero créanme, ya no soy Santiago, el hombre pálido.
Tan sólo soy yo.
Espero verlos nuevamente por acá. Espero que no haya sido suficiente el tiempo como para que aquellos que formaban parte de esto emprendieran una eterna retirada.
Volveré pronto. Estas líneas fueron una especie de obertura de lo que está por venir.
No se lo pierdan :).
Santiago

jueves, 14 de febrero de 2008

"Pathetic, sad, little day..."

En un día como cualquier otro, llevé un bon-o-bon con tu nombre. Lo tuve conmigo todo el día para dártelo, pero no pude.
How pathetic.
"Illusion never changed into something real..."

lunes, 7 de enero de 2008

Time to let go

"...All I ever wanted,
all I ever needed,
is here,
in my arms...."

"... el hombre pálido se despedía por un tiempo. Se embarcaría en un sinfín de aventuras, cabalgaría por extensas llanuras, conocería y sería parte de mundos fantásticos y las historias que lo componían. Se compenetraría en y con cada uno de los personajes que formaban parte de aquellos universos a los cuales escapaba cuando se sentía desdichado o solo.
Visitaría tierras de héroes perdidos, hogares portadores de magia y valor, coraje e ineptitud.
Y entonces, se despide, por lo pronto y hasta nuevo aviso.

It's time to let go... for now...
Hasta pronto!..."

--- You're the other side... of the world... to me.